Trastornos Psicosomáticos-Trastorno de conversión


Discapacidad 22 sep 2011 // Psicología

Trastorno de conversión

El trastorno de conversión es uno de los síntomas que más afectan al funcionamiento sensorial o motor, este trastorno se asemeja bastante a una enfermedad neurológica pero no encuentran explicación mediante ninguna enfermedad orgánica.

Su aparición muchas veces se asocia a algún acontecimiento estresante.

Los epísodios suelen ser bastante cortos llegando a recuperarse totalmente en el plazo de un mes o menos. En muchos de los casos este episodio no se vuelve a repetir, pero en algunos casos vuelve a aparecer al cabo de un tiempo.

Los síntomas producen un malestar significativo o un impedimento social, ocupacional o en otras áreas importantes de la vida.

Entre los síntomas típicos se encuentran los siguientes: problemas de coordinación o equilibrio, debilidad o parálisis de un brazo o pierna, pérdida de sensibilidad al tacto o al dolor en una parte del cuerpo, convulsiones (parecidas a un ataque epiléptico), pérdida de visión, sordera, afonía, dificultad para tragar, sensación de tener un nudo en la garganta, retención urinaria.

El nombre de este trastorno es debido a que estas personas están convirtiendo un conflicto psicológico en una incapacidad para mover ciertas partes del cuerpo o usar los sentido con normalidad. Por ejemplo, la persona que pierde la voz en una situación en la que teme hablar, o el pianista cuyas manos quedan paralizadas cuando ha de actuar ante una audiencia y esta situación le produce una gran ansiedad. Estos síntomas sirven para aliviar la ansiedad (ganancia primaria) y para sacar a la persona de la situación estresante (ganancia secundaria).

Este trastorno puede ocurrir a cualquier edad. Se estima que hasta un 34% de la población experimenta algún síntoma de conversión a lo largo de su vida, pero el trastorno suele ser más frecuente en personas de bajo nivel educativo y cultural.

Hay que diferenciar entre la aparición de un síntoma de conversión y un trastornos de conversión. La diferencia está en que para considerarlo un trastorno, ha de afectar significativamente a la vida o estado psicológico de esta persona (por ejemplo, una afonía que impida a un profesor dar clases durante un par de semanas).

Como ejemplo de un síntoma de conversión sin repercusiones se encuentra el caso de una mujer de 19 años que tuvo problemas de visión consistentes en ver los objetos como si estuvieran rodeados de un círculo de luz, con dificultades para ver el lado derecho de cualquier objeto en el que fijase su vista. Este síntoma tuvo una duración de una media hora y reaccionó ante él con relativa tranquilidad.

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